viernes, 2 de diciembre de 2011

Given to fly

Aun me quedan 10 minutos para acabar la peli. Un documental sobre las experiencias de una banda grunge que llegó a ser (y seguirá siendo) muy reconocida a nivel mundial.
Una explosión de vivencias tanto buenas como malas, una carrera llena de éxitos y de bofetadas tal y como es la vida. Pero nunca dejan de aprender y de seguir adelante, recordándose humildemente quienes son.
Influencia de mis cuñados, empecé a escucharlos en la pubertad y nunca dejé de analizar canción por canción el sonido de cada instrumento, quedándome sin habla cuando conseguí verlos en directo.
Siempre vuelvo a ellos, siempre están conmigo.

Ya hacía tiempo que no sentía nada para reflejarlo aquí. Pasé muchas emociones estos últimos 3 meses que no podía dedicarme a una en concreto.

Una ducha de agua fría, el estómago se te encoge, el corazón lo notas más y más fuerte, te metes en cama agotado y te desvelas por completo, intentas respirar hondo para poder explicar lo que ha pasado sin atragantar tus palabras, miras para otro lado como si no hubiese pasado nada y le sonríes a tu gente para que quede tranquila.

Hasta que te pasas unas horas mirando para la playa completamente solo, sin el móvil, sin dinero, sólo con tu mp3 evadiéndote del mundo, haciéndote estallar los tímpanos.
Te das cuenta que la vida sigue, a pesar de que hayas perdido a seres queridos, a pesar de que no tengas otra que cambiar tu rutina diaria.
Y empiezan las llamadas… tus amigos, tu familia, que te recuerda que está ahí. Para lo bueno y para lo malo, pero que no lo olvides nunca. No es malo estar solo, pero es una elección, no una obligación.
Mirando al mar… respirando el salitre y escuchando la fuerza que tiene en esta época del año.
Aparece una sonrisa. Unas ganas de agradecer todo y de volver a comerte el mundo.

“Las vueltas que da la vida”
Claro que si, y hay que estar ahí para saborearlas porque eso te curte, te abre los ojos para saber lo insignificante que eres y de la suerte que tienes.
“Si la vida te da la espalda, tócale el culo”
Escucha los consejos de tus amigos, de tu familia, de la gente nueva que estas conociendo.
Dedícales especial atención a las carcajadas de los niños pequeños, a los acordes de tus canciones preferidas, a ese silencio que se hace cuando todo el mundo está durmiendo,…

Y si aún tienes ganas de explotar, con toda la mala ostia guardada, grita, pega, rompe, agótate, echa a correr hasta que no te quede pulmón con el que respirar. Como escribí en otra entrada anterior. Tira con todo, insulta a todo el mundo que te ha hecho esto.
Cuando de verdad no puedas más, nada más, pégate una ducha y duerme. Al día siguiente respirarás mejor y te costará menos levantarte de esa caída tan grande que te has pegado.
Al fin y al cabo no tienes otra… los segundos siguen pasando y todo se resume en un ciclo de altibajos constantes.

http://www.youtube.com/watch?v=ZQ0PfwtwRtI&feature=related