martes, 1 de diciembre de 2009

Na, na, na...


- Qué es esto, Lolo?
- Na, na, na (cantaba mientras mueve el dedo índice)

Os parecerá extraño, cualquiera de nosotros sabemos lo que representa ese dibujo. Pero Lolo tiene un año.
Estaba jugando con el, dibujándole un coche, un pájaro, el sol, la luna,... en una pizarra. Siluetas muy sencillas que conseguía identificar lo que representaban.

Increíble, de verdad, otra vez mi cara de asombro hizo soltar una carcajada de sus padres, sabiendo que su hijo es super-listo. Pero hace un año que salió de la barriguita de mi hermana. Hace un año empezó a captar estímulos visuales y a guardarlos en su memoria. Es muy poco tiempo para reconocer un dibujo tan sencillo que se trata de una guitarra, que él relacionará con la guitarra de su padre, que la ve y la escucha desde que llegó a su casa.

El año pasado una de mis asignaturas favoritas fue Embriología. Explicaba que en los humanos el cerebro se empieza a desarrollar cuando alcanza los 5mm, ya están preparadas sus células para diferenciarse y formar parte del sistema nervioso. Lo que nos diferencia de los demás animales es la capacidad cerebral que tenemos. Cuando somos bebés tenemos la cabeza desproporcional al tamaño del cuerpo, por esa razón no conseguimos mantenernos en pie hasta que crecemos un poco mas, a diferencia del resto de los mamíferos.

Sí, estudiar estas cosas provoca que me emocione después cuando me fijo en lo que me rodea. Me encanta la Biología, como digo siempre: es una pasada.



Va a ser un rockero, eso no lo dudo.

3 comentarios:

  1. No es más listo ni más tonto que el resto de niños de un año del planeta. Eso quiere decir que es muy listo, como los demás.
    Espero que jamás sea ni más ni menos que cualquier otro ser humano. Así lo vamos a intentar educar.
    No soporto a esos padres que hacen que sus hijos compitan en lo que son, lo que tienen y lo que parecen con el resto. Sobretodo no soporto, aquellos que intentan ser más, o tener más, incluso, que los hijos de sus amigos de toda la vida.
    Mi hijo será uno más, y sólo el tiempo, me hará ver que se ha convertido en una gran persona. Que deje el corazón en todo lo que le apetezca hacer, y sea lo que quiera ser. Luego aparte, que se gane la vida como quiera. Ningún título lo definirá. El será, como casi todos, mucho más que lo que un diploma diga que es.
    Eso sí. Nada hará que yo deje de verlo como lo veo. El más listo, el más guapo, el más cariñoso, etc.... al fin y al cabo es hijo de tu hermana.
    Gracias Vicky. Me consta que el también te quiere.

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  2. Hola Vicky:

    "Surfeando" por la red he ido a parar a tu blog. Me ha hecho mucha gracia tu post sobre los biólogos porque un servidor lo es. Quién tuviera tus 20 años, tantos como los que he dedicado a escuchar a Neil Young y, a la postre, ha resultado el libro "Neil Young: una leyenda desconocida". Me iré pasando por tu blog siempre que pueda y saluda a mis buenos amigos de Galicia que ya tienen entre sus manos esa "leyenda desconocida". Celebro que otro biólogo/a se una a los "neilyoungeros" o "rusties".

    un saludo desde Barcelona,

    Christian Aguilera

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  3. Hola vicky, me paso por aqui a leer tu post! me llama bastante la atención las cosas que dices de tu sobri,en la carrera aprendi de que la inteligencia y la estimulación no dependen de la edad del niño. La mente de un niño es muy moldeable,y que el niño haga mas o menos cosas o empiece a entender por que las cosas son de determinada manera depende de la oportunidad que tuviera de recibir estímulos.La verdad es que si ya es capaz de entender que ese dibujo es una guitarra y para lo que sirve,es evidenteque estais haciendo un buen trabajo con el!!cuidate mucho un besito.Lucia

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