jueves, 8 de noviembre de 2012

Aunque la mona se vista de seda...

Cómo se te apaga el ánimo cuando te fijas, mientras das un paseo, que ya ha anochecido, y aún son las 7 de la tarde...
En busca y captura de la felicidad, tengo leído de que solo eres consciente de ella cuando la pierdes.

El grado, la sensación, los gestos... esas pistas son específicas para cada persona que la sufre. Puede que notes a la persona que no para de sonreír o simplemente esta tranquila y callada. Parece que hasta puede contagiarte... pasas una tarde con una persona feliz y llegas a casa con salpicaduras.
Te has fijado como sonríe la gente que te rodea cuando es feliz? No pueden disimularla, es bien grande y sobre todo, hermosa. Fíjate si no... es una pasada.
Puede pasar que los días oscuros provoquen que la recordemos como lejana, da igual que acabase de pasar hace un minutos, el problema es que ya no está.

En mi caso, creo que la pedí por unos instantes y ahora me estoy aferrando a ella todo lo que puedo. Tampoco quiero exigirle mucho, solo disfrutarla un momento cada día y ser consciente de ella, aunque sea por comparativa al reciente pasado.
Todas las noches la llamo para soñar despierta un ratito hasta que me caigo realmente dormida.
Me fastidia el hecho de que sé que estoy rodeada de gente feliz, que no lo sabe porque a veces esperan algo más del mundo. Estos pobres individuos exigen siempre más y más, porque están acostumbrado a la llamada "calidad de vida", que si lo observas solo se trata de colocarse más y más adornos encima, ocasionándoles, incluso, lesiones crónicas.

La mente, es el poder
La forma de ser de cada uno, es su identidad, retocada por el cúmulo de recuerdos que se van guardando
Y el cuerpo, es el medio que tiene para recolectar esa amiga perdida, que está esperando a que pases un buen rato con ella.

Es tan difícil encajar esos tres detalles en tu día a día...  creo que el mundo quiere avanzar demasiado deprisa sin  tener en cuenta que primero hay que colocar bien los cimientos.

Pero poco a poco, me quedo con la frase que me salió en una entrevista de trabajo:
- Pero Vicky... tu que quieres hacer?
- Jajajaja, yo? yo quiero comerme el mundo! peeero como ahora no lo tengo fácil... iré cogiendo porciones chiquititas.

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