domingo, 3 de febrero de 2013

Vagos mentales...

- Es que estoy mal, me duele doctor
- Haces ejercicio?
- No, no tengo tiempo
- Pues hazlo y luego hablamos

Sales de la consulta aún encima enfadada, y le pagan por esto? Ni siquiera te ha tocado, no te ha recetado ningún medicamento. Vaya jeta... te vas como has venido...
No te has dado cuenta que te está dando el mejor consejo que te puede dar. Para él es fácil decirlo, ala! te duele algo? pues cuidate, cuando vengas quejándote un poco más te daré pastillas y más pastillas hasta que tus órganos revienten. Total... no me vas a denunciar porque es lo que querías, la solución fácil.

Por qué nadie tiene la manía de reventarse a cuidarse eh! no me lo explico... no me valen esas personas que lo hacen para ligar, o para chulearse de lo cachas que están porque realmente ya no sé que será peor... esas personas están obsesionadas por la salud que se vea ante un espejo.

Pues ese diálogo de arriba ocurrió en una consulta con un traumatólogo cuando estudiaba en Santiago. Me dolía la espalda y pedí cita, en la sala de espera había entrado un chico con unas pintazas de heavy increíbles. La siguiente en pasar sería yo y lo que me dijo a mí el médico se lo acababa de decir al melenudo de negro. Ni siquiera levantó el culo del asiento para mirarme la espalda.

A la semana siguiente ya estaba llamando para que me dieran cita con otro traumatólogo, sería una doctora muy simpática que no paraba de hablar:
- Te duele aquí?
- Ah!! sí ahí, justo
- Es que tienes la espalda muy contracturada, bien, veamos, te daré un volante para ir al fisioterapeuta vale? te receto aquí unos relajantes musculares si te doliese mucho.

Con una sonrisa salí de allí, fisio=masajes. Genial, ya quedo como nueva

Al mes volví a otro traumatólogo aquí en Ferrol  que tras más sesiones de fisio decidió hacer una radiografía y una resonancia. Diagnóstico: hernia discal entre la L5 Y S1 y protusión discal entre la L4 Y L5. O al revés... mmm ya no me acuerdo.
Me dió más sesiones de fisio y si... algo me hicieron. Pero os voy a ser sincera, llevo más de un año sin dolor, sin tomarme nada y casi sin acordarme de esa lesión. Qué hice? Quererme


Me doy masajes a mi misma, le pongo calor si tuve un día de mucho trabajo, estiro cada vez que me levanto y me acuesto, hago yoga mientras espero, y ahora empezaré a ir por las mañanas a la piscina antes de trabajar.

Soy consciente de que tengo muy poca flexibilidad por el escaso entrenamiento de todos estos años, sobre todo en la espalda porque los músculos lumbares se me acortan por la lesión.
Pero yo tengo paciencia y lucho con ella sin hacerme daño para que cada día baje un poco más.


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